
David Ho
...Y seguir implicaba parar.
Y parando... Sucede.
Sucede seguir su cese.
Cesa el recorrido al arbitrio de comienzos.
Finales que no son más que paradas de metro.
Comienzos que vuelven sus ojos inalienables
a la prístina palma que hallara en el regreso
de su final, no vuelta.
No vuelto el albor,
huelga decir: ¡Sólo hay momentos!.
Estaré ausente de mi blog, no así de los vuestros.
No está disponible la opción a comentarios, ya que sé
lo que me váis a decir...¡ y yo también os quiero!