Y un tal Valentín clicó en el número 14, ático F y le trajo un paquete envuelto en celofán.
-Hola, buenas ¿vive aquí la que quiere hacer flashes de vida y dar patadas al aire?
-Emmm, bueno, sí, yo quiero retratar la fisonomía de los momentos, fotocopiar la cara del mundo, mientras golpeo los pensamientos negativos con mucha fuerza.
-Entonces, sí, ésto es para ti, dijo el tal Valentín:

